martes 19 de octubre de 2010

Tips o Recodatorios

Registro, extensión automática y sobreimpresión

Al imprimir, lo normal es hacer coincidir cada color. A eso se le llama "registrar" los colores. Para que ello sea más simple, se colocan unas marcas o cruces, en todos los colores. Las mismas pueden hacerse manualmente, utilizando el color llamado "registro" (que sale en todas las tintas, sean CMYK, Pantone o personalizadas) o automáticamente, en el momento de imprimir. El hecho de color las marcas manualmente permite más flexibilidad, pues si se utilizan las marcas automáticas las opcioes son pocas, o salen en los ángulos o centradas respecto a la hoja o a la impresión; pero, dependiendo del aprovechamiento del papel y del trabajo, quizá necesitemos una o más en sitios diferentes, como por ejemplo, en el caso de cajas o estuches.

Para poder apreciar si esas marcas coinciden o "registran" se utilizan unas lupas de pequeño tamaño y gran aumento, denominadas "cuentahilos" pues las más potentes pueden mostrar la fibra de hilos que componen el papel.

Si las marcas de registro coinciden entre sí, es de suponer que el resto del trabajo también lo hará. No obstante, algunos factores pueden provocar problemas. Uno de los mas comunes es el estiramiento del papel, no sólo por efecto de la humedad ambiente, sino en especial porque al imprimir el color ya se estira por primera vez y eso afecta los colores siguientes. También incide el corte del papel. Aunque a simple vista no se note, el papel de celulosa tiene una trama, como un hilado, con fibras continuas en una dirección y otras menores que enlazan. Si se imprime en el mismo sentido que esa trama la distorsión es mucho menor que si se imprime transversalmente. Las imprentas de gran formato suelen imprimir siempre en el mismo sentido, pero las de menor formato suelen tener que aprovechar el papeles con cortes mixtos, en sentidos diferentes. Eso afecta a la homogeneidad de la impresión también.

Como vemos, no sólo cuenta la calidad de las máquinas de impresión ni la experiencia del maquinista, sino también factores externos. Es de hacer notar que la velocidad de impresión también afecta a su precisión, pues a grandes velocidades su exactitud disminuye. Por esa raón, se utilizan algunos "trucos" para facilitar la tarea del impresor.

Las más comunes son la sobreimpresión y la extensión automática. Ambos se dan cuando tenemos un texto o una figura sobre otra o sobre un fondo.

Sobreimprimir, como su nombre indica, es hacer que un color "caiga" encima de otro. Normalmente, cuando imprimimos un texto o una figura sobre sobre un fondo de otro color, el espacio que queda por debajo queda en blanco. Habitualmente se le llama a ese espacio "calado" o "reservado" e implica un gran esfuerzo de impresión: cualquier movimiento de la imrpesión, así sea una fracción de milímetro, provocará una delgada línea blanca que delatará la presencia de dicho error.

En cambio, si el fondo es contínuo y la figura de color más oscuro se imprime sobre dicho fondo, ya no se notará ningún defecto de ese tipo. Eso es habitual en el texto, en especial si el texto es pequeño, y en general en los objetos de color negro, pues al ser oscuro no se notarán mucho los colores que estén por debajo. Por ende, tanto la sobrempresión del texto negro como sobreimprimir todo el nogro del archivo, más que una simple utilidad puede constituir algo vital, incluso la diferencia entre un trabajo bien impreso de uno mal hecho.

Sin embargo, es preciso actuar con prudencia y con moderación. El negro puro de CMYK es un color más claro que la suma varios colores, y aún es más claro que otro color si tiene negro sobreimpreso. Así, pues, si es una figura o un texto muy grande y el fondo no es homogéneo, puede llegar a notarse la diferencia donde se superponen los colores. También puede notarse la diferencia de color entre un negro sobreimpreso a un fondo y uno que no tenga fondo debajo.

Otro aspecto a tener cuidado es en cuanto a la mezcla de colores. Por ejemplo, si sobreimprimimos cian sobre amarillo, obtendremos verde. Incluso un azul, aun siendo oscuro, resultará más o menos verdoso. En cambio, si se trata de un color verde sobre fondo amarillo tendemos a pensar que eso no importa, pues el verde contiene amarillo; sin embargo, la sobreimpresión puede provocar que haya una tonalidad más amarillenta de lo deseado. De igual modo, un Pantone sobreimpreso a otro color, aun siendo tintas más opacas, puede ver afectada su tonalidad.

La extensión automática o "reventado" es una función que todos los programas de diseño profesional poseen al imprimir. Consiste en aumentar levemente los límites de una figura, para los bordes se superpongan con la otra. Aunque generalmente basta una pequeña extensión de cada figura para corregir cualquier problema de impresión, un exceso podría estropear la impresión, como por ejemplo, un texto azul sobre fondo amarillo podría llegar a tener los bordes verdes. La extensión debe ser una cifra tan baja que no afecte al conjunto de la impresión.

Pero la orden de extensión automática se da en todo el archivo, y a veces tenemos necesidades selectivas, ya que un texto pequeño podría desaparecer o resultar muy grueso. Por eso, existen diversas funciones y controles adicionales, como la opción de no aplicar a texto por debajo de determinado tamaño. Aun asi, podremos necesitar aplicar sólo a uno o más figuras, no a todo. Para ello, podemos seleccionar una figura y elegir que sobreimprima, tanto su contorno como su relleno o ambos.

Sobreimprimir el contorno de una figura puede tener resultados similares a los de la extensión automática, y de hecho se utiliza muchas veces para suplir o complementarla.

Los rellenos coincidirán en forma exacta, pero a ello se suma un contorno sobreimpreso, que disimula cualquier defecto de impresión. Es excelente para figuras de gran tamaño o que puedan causar problemas al imprimir.
Este material pertenece a Ariel Garaza Díaz

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