martes 19 de octubre de 2010

Tips o Recordatorios

Ángulos y Moiré

Un aspecto importante es que cada tinta se separa en tramas con ángulo diferentes. Los habituales son 15º para el cian, 75º para el magenta, 0º (horizontal) para el amarillo y 45º para el negro. Todas las tintas Pantone, por defecto, se separan en tramas con un ángulo de 45º.

Si dos o más colores no tienen la inclinación correcta se produce un defecto conocido como "moiré" (se pronuncia "muaré"). Es un problema común al escanear una fotografía que ya haya sido impresa. Los ángulos de la impresión se pueden superponer a los de esta segunda separación, creando una apariencia de rejilla.

Otro problema que suele aparecer en las separaciones son los defectos producidos por los archivos JPG, llamados "artefactos". Se trata de zonas defectuosas por pérdida de información, que al separarse los colores se muestra como rectángulos de diferentes tamaños y produce una sensación de pixelado en la imagen, asi como posible pédidas de color. Aunque de origen diferente (es sólo causado por la compresión JPG) tiene algo en común con el moiré: sólo se notan al realizar la separación de colores..

Para evitar el moiré, hay diferentes trucos. Uno de ellos, difundido por Dan Margulis, es realmente muy simple: consiste en escanear la foto inclinada. Como la diferencia entre ángulos es de 30 grados, bastaría con inclinar la foto en el scanner quince o treinta grados. Algunos RIP logran evitarlo, simplemente mediante diferentes combinaciones de ángulos, y/o evitando que al superponerse las tramas se forme una roseta con un punto central. Los modernos sistemas CTP, que en lugar de filmar una película filman directamente sobre una plancha metálica, suelen reemplazar la trama convencional, con diferentes ángulos, por la trama estocástica. Dicha trama, que es irregular, en forma muy similar a las impresoras de chorro de tinta, lo cual permite un tamaño de punto muy pequeño, a gran resolución y calidad. Al no tener ángulos fijos, no forma moiré y ayuda a mejorar la nitidez de impresión.

Desafortunadamente, no siempre es tan simple, como si sólo disponemos del archivo y no podemos volver a escanearla. Un problema similar se presenta al tratar de dismular los "artefactos" causados por los JPG. La corrección o retoque de fotografías debe realizarse en programas de retoque fotográfico (Adobe Photoshop, Corel PhotoPaint, GIMP, etc.). El truco más habitual consiste en aplicarle un desenfoque gaussiano. Al aparecer levemente borrosa se disimulan los defectos, pero la imagen pierde nitidez. Por esa razón, se buscan trucos alternativos, más o menos complejos.

Un primer método consiste en aplicar un desenfoque selectivo, sólo en algunos canales. En las tintas más claras, como el amarillo, se puede aplicar un desenfoque mucho mayor, dado que por su naturaleza pasa más desapercibido cualquier desenfoque. En los canales cian y magenta el desenfoque ha de ser mucho más sutil, mientras que en el negro conviene hacer exactamente todo lo contrario: enfocar, bien sea enfocar los bordes o una máscara de enfoque.

Un segundo método consiste en convertir la imagen a modo L*a*b, aplicar un desenfoque acentuado a los canales auxiliares, a y b, y aplicarle una máscara de enfoque al canal de Luminosidad (L). Otro mecanismo consiste en detectar los bordes, y aplicarle enfoque sólo a los bordes de cada figura, preservando así la calidad del resto. Y asi, diferentes mecanismos intenta mejorar la calidad de las imágenes.

Pero ninguna de ellas asegura resultados mágicos, y en la mayoría de las imágenes es necesario un trabajo minucioso, mucha paciencia, y una atención individual a cada imagen. Lo que sirve para una foto, quizá no soluciona los problemas de otra. Descartemos soluciones mágicas, que corrijan todos los defectos con un solo click.


Ganancia de punto

Un fenómeno que se produce en la impresión offset, y al cual muchos no le prestan la debida atención, es la llamada Ganancia de Punto. La transferencia de datos y porcentajes de colores desde el archivo a la filmadora, se considera que es exacto, suponiendo que la filmadora está correctamente calibrada. Ello se mide con un aparato especializado, un densitómetro, que mide tanto el nivel de opacidad como el porcentaje de tinta en cada punto.

Sin embargo, el proceso de filmación de películas puede verse influido por diferentes factores, como la temperatura o pureza de los productos (reveelador y fijador) al revelar la película. Sin embargo, el momento más vulnerable es la etapa de copiar las chapas o placas de offset. Eso se realiza mediante la exposición a luz ultravioleta. Las chapas o placas poseen una capa con una emulsión sensible a la luz, la zona protegida por la película conserva dicha emulsión y el resto se elimina. Sin embargo, tanto una incorrecta exposición, ya sea por insufiente o excesivo tiempo de iluminación o de revelado, o una potencia inadecuada, entre otros factores, pueden provocar que el tamaño de cada punto resulte levemente mayor o menor de lo que debería. La consecuencia es que un porcentaje determinado puede resultar mayor o menor a lo deseado.

Los sistemas CTP (Computer to plate) prácticamente no poseen ganancia de punto. Eso se debe a que en lugar de filmar una película y luego grabarlo en una chapa metálica, el proceso se efectúa directamente sobre la placa de metal. Aún asi, la ganancia de punto puede producirse en el momento de imprimir, debido a la presión de los rodillos de caucho entre sí. De hecho, para cubrir superficies grandes en forma homogénea se suele aumentar la presión entre los rodillos de caucho. Ello provoca que los detalles pequeños (líneas finas, textos pequeños, etc.) tiendan a desaparecer. Asimismo, incrementa proporcionalmente todos los porcentajes.

Una ganancia de punto moderada, de un 5%, hace que un 10% de una tinta pueda aumentar hasta a un 15%, y los porcentajes mayores a 95% serán equivalentes a una superficie plena, es decir, como si fuera un 100%. En un sistema correctamente calibrado, no debería existir ganancia de punto. Pero en uno que no lo esté, la ganancia puede ser de un 10% o mayor. Eso significa que si coloca un porcentaje de 90% junto a un fondo pleno (100%), sencillamente ese 90% desaparece al incrementarse su valor. Y un fondo tenue puede resultar excesivamente oscuro.

Si, por el contrario, existe una pérdida de información, los porcentajes más bajos tienden a ser demasiado bajos o desaparecer. Generalmente, menos de un 5% es una cifra demasiado baja para salir impresa. Esa es una de las razones por las cuales las conversiones de color pueden resultar incorrectas. Por ejemplo, al pasar de Pantone, RGB u otra escala de color a CMYK, algunos porcentajes pueden ser demasiado bajos. Un 1% o un 3%, aunque sea matemáticamente correcto, en la práctica desaparece antes de llegar a imprimirse.

Cuando hablamos de un "sistema" nos referimos al conjunto de factores que intervienen en el proceso: diseñador, fotomecánica, imprenta, etc. aunque dos o más puedan llegar a ser la misma persona. Es de destacar que cada uno de los que intervienen contribuyen de igual medida al éxito o al fracaso de la impresión. Un diseño bien hecho(no sólo que sea atractivo sino técnicamente adecuado al sistema de impresión) facilita la tarea del resto, tanto de la fotomecánica como de la imprenta. Del conjunto depende el resultado, por esa razón es importante interiorizarse de las costumbres y necesidades de los demás y buscar adaptarse lo mejor, los unos a los otros. La comunicación entre las personas que intervienen es fundamental.
Este material pertenece a Ariel Garaza Díaz

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